
Episodio 3
Lo mejor que puedas
Despues de 12 episodios repletos de felicidad y optimismo, muchos esperábamos que la vuelta de un personaje tan conflictivo como el de Jamie Tart supondría un pequeño giro en la tónica un tanto monótona de la serie.
Por desgracia todas nuestras esperanzas se desvanecieron tras el tercer episodio de esta segunda temporada.
La mentira de Ted Lasso, que negó a sus jugadores que Tart regresaría, no ha tenido trascendencia para la serie, la cual se ha propuesto seguir repartiendo sonrisas y optimismo. No será Jamie Tart el que cambie "Ted Lasso" sino que será el bueno del entrenador quien, con su bondad característica, cambie el corazón de otro personaje.

En este episodio Lasso nos ha brindado un ejemplo mas de su altruismo; con su alter ego, el entrenador pretende mostrar su peor versión para que asi sea el jugador mas odiado del equipo quien parezca el bueno de la serie. Un argumento y una actitud que podria llegar a parecer un tanto básica e infantil. La verdad es que a Led Tasso no nos ha gustado nada conocerle.
Llegados a este punto no podemos sino preguntarnos: ¿no estará pecando la serie de super optimismo? Y es que parece que el realismo ha abandonado por completo la comedia de Apple, brindándonos historias poco elaboradas y personajes altamente idealizados. Queda claro que sólo en el mundo de Ted Lasso una presidenta de un equipo de fultbol rechazaría una campaña publicitaria de su principal patrocinador sin poner pega alguna.

Lo que Ted Lasso no ha abandonado es ese moralismo que se esconde detrás de cada historia. Meritorio es que una serie sea capaz de incluir en sus escasos 30 minutos temas tan diversos como el cuidado del medio ambiente o la importancia de acudir a terapia. ¡Quien nos iba a decir que Jamie Tart pasaría antes por el despacho de Sharon que Ted Lasso o "la jefa" Rebecca!
